La presión migratoria por la vía marítima no abandona nuestra ciudad, como es característico desde que comenzó el presente año.
La presión migratoria por la vía marítima no abandona nuestra ciudad, como es característico desde que comenzó el presente año.
Las Fiestas Patronales en honor a la patrona de nuestra ciudad, la Virgen de África, ya están en marcha. Ocho días de festejos donde los ceutíes volverán a disfrutar de música, gastronomía y de las atracciones en unos festejos que prácticamente son similares a los de los últimos años.
En el campo de batalla político entre el gobierno y el PSOE, la barriada de Villajovita se ha convertido en el escenario de una contienda en la que las promesas incumplidas son las armas arrojadas por ambos bandos.
La Operación Paso del Estrecho (OPE), ese fenómeno migratorio anual que pone a prueba la capacidad logística y la paciencia de Ceuta, nos ha sorprendido este fin de semana con una inesperada tranquilidad. Determinadas zonas, habitualmente atestadas de vehículos y bulliciosas con el ir y venir de miles de viajeros, han presentado una imagen inusualmente sosegada.
¿A qué se debe esta calma chicha? ¿Es un simple espejismo, un respiro efímero en medio de la vorágine? ¿O acaso estamos ante un cambio de tendencia, un indicio de que la OPE ha comenzado a perder fuelle?
Las fiestas patronales son una celebración esperada por muchos, un momento para reunirse con amigos, familiares y vecinos en un ambiente de alegría y convivencia.