Los inmigrantes argelinos llevan ya varios meses mostrando su descontento con su situación en nuestra ciudad, al mantener que lo único que quieren es poder irse a la península al igual que sucede con los subsaharianos.
Los inmigrantes argelinos llevan ya varios meses mostrando su descontento con su situación en nuestra ciudad, al mantener que lo único que quieren es poder irse a la península al igual que sucede con los subsaharianos.
Que Ceuta es diferente al resto de las autonomías es algo que salta más que a la vista, no sólo por las limitaciones geográficas y las desventajas que ello conlleva sino también por lo que ocurre tradicionalmente en la vida política local.
Si el jueves el consejero de Turismo presentaba los actos que tenía previsto llevar a cabo la ciudad en FITUR, tan solo unas horas después una nueva operación yihadista servía para tirar por tierra cualquier tipo de campaña de promoción turística que se pueda realizar de nuestra ciudad.
Que Ceuta se ha convertido en los últimos meses en una ciudad insegura para muchos es algo que salta la vista y no hace falta más que mirar el descontento generalizado en un sector de la población para alcanzar esta solución.
Haciendo un repaso de la publicación de las subvenciones que en los últimos meses ha concedido el Instituto Ceutí de Deportes (ICD) no queda más remedio que asombrarse por la cantidad de dinero que se entrega para unos y lo poco que se otorga a otros.