Es impresionante ver cómo cada año son miles los ceutíes, de todas las culturas, que acuden, algunos con fervor otros con respeto, al traslado del Medinaceli. Eso se ha vivido un año más en la barriada del Príncipe, que volvió a quedarse pequeña para acoger a la tremenda multitud que no quiso perder la ocasión de acompañar al Señor de Ceuta y a su Madre durante su recorrido por las calles de la periferia ceutí hasta llegar a su Casa de Hermandad, desde donde saldrá en procesión este lunes.