Miles de musulmanes han celebrado una de sus fiestas más grande, como es la Pascua del Sacrificio y que está motivada en el pasaje de la Biblia en el que Abraham estuvo a punto de sacrificar, como muestra de amor hacia Dios, a su único hijo, Isaac, siendo detenido por un ángel y sacrificando en su lugar a un cordero que se encontraba enredado por sus cuernos en un arbusto.