El agente de la Policía Local de Ceuta acusado de asesinar de un tiro a su mujer era "apto con restricciones" para el servicio tres años antes del crimen, si bien se le había retirado el arma reglamentaria en dos ocasiones, una por ansiedad (le fue devuelta el arma a los diez días) y la segunda no ha trascendido por un tema de confidencialidad.
