Se cumplen 800 años de la llegada del glorioso San Antonio de Padua a África, desde su Portugal natal, siguiendo los pasos de sus hermanos menores, los Protomártires de Marrakech: Berardo, Otón, Pedro, Acursio y Adyuto. Misión que le trajo a predicar el Evangelio por estas tierras, llegando su nave a nuestra ciudad en el viaje de ida durante el otoño de 1220, y partiendo de nuevo desde Ceuta a principios de 1221, ya enfermo de malaria. En el año 1220, el Espíritu Misionero y Franciscano de Antonio, el fraile portugués, emprende esta llamada de Dios para hablar de las maravillas del Padre.
