Los meses de verano han supuesto un periodo en el que las consultas relacionadas con ocupaciones ilegales de viviendas se dispararon un 35%, con respecto a la media registrada durante el año y analizadas por el Observatorio Jurídico de Legálitas. Julio y agosto fueron los meses en los que los ciudadanos más mostraron su preocupación sobre esta problemática, motivadas sin duda por el aumento del miedo a sufrir una ocupación en meses en los que se abandona el domicilio por motivos vacacionales.