La Covid-19 está siendo sin lugar a dudas una montaña rusa constante para nuestra salud mental y a estas alturas, cuando esta situación está cerca de cumplir ya un año, el agotamiento emocional es más que evidente. La constante preocupación por nuestra salud y la de nuestros familiares, sumado a la próxima llegada de unas Navidades aún con muchas incógnitas, nos está sometiendo a ese sentimiento de estrés que nos provoca estar constantemente abrumados, sobrepasados y con una sensación bastante real de estar fatigados física y mentalmente.