Un reciente estudio sobre publicidad de alimentos realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en seis canales de televisión (dos generalistas, uno autonómico y tres de temática infantil y juvenil) revela que nueve de cada diez anuncios dirigidos a niños corresponden a productos no saludables: alimentos con una valoración D e E en la clasificación Nutriscore, la más baja posible. Se trata básicamente de anuncios de chocolates, galletas, bollería industrial, comida rápida y cereales de desayuno.