La violencia contra las mujeres periodistas no solo no ha disminuído sino que ha aumentado en los meses de pandemia y en la crisis actual. Las encuestas y los testimonios de las que han sufrido acoso así lo demuestran. Esta situación es especialmente preocupante cuando la sociedad debe recibir información veraz sobre la lacra que suponen las amenazas, el acoso y los atentados contra la salud y la vida de las mujeres.