Una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de la primera mitad del pasado año divulgaba que casi el 12% de los ciudadanos culpaba a los periodistas de la crispación existente en la sociedad. No es un consuelo que atribuyeran el 54% de la culpa a los políticos porque lo que demuestra es que la visión que tienen del periodista dista de contar con la confianza que nos gustaría de los destinatarios a los que servimos.