Aunque no es raro que el precio del butano suba durante el invierno, la subida está siendo muy intensa, advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que considera que afecta especialmente a los hogares más vulnerables, especialmente en zonas rurales, donde a menudo es la fuente de calefacción habitual. Desde noviembre la bombona acumula dos subidas bimestrales que rozan el límite legal del 5% cada una, pasando de valer 14,43 euros a 15,89 euros.