La escuela pública abre esta semana sus aulas con los mismos problemas estructurales de los últimos años, agravados por la falta de financiación en educación (por debajo de la media europea), diferencias injustificables en el rendimiento del alumnado entre las comunidades autónomas, déficit de plantilla, docentes sin plazas asignadas y centros a la espera de que se incorporen maestros y profesores. Así consta en el Informe de inicio de curso presentado por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, sobre el sistema educativo español.