Durante los últimos días, numerosos comercios locales han colocado carteles anunciando la llegada del Black Friday, una tradición importada de Estados Unidos que, en la última década, se ha consolidado en las costumbres comerciales de la ciudad. Este año, el evento representa una oportunidad crucial para reactivar el comercio local, ofreciendo descuentos que buscan atraer tanto a clientes habituales como nuevos compradores.