Según la Asociación de Ciencias Ambientales, el 17 por ciento de los hogares españoles (más de 7 millones de personas) dedica un gasto desproporcionado de sus ingresos al pago de las facturas de la energía y el 9% (más de 4 millones de personas) se declara incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada.