Cada 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. Un día que tiene un espíritu humanitario, de voluntariado y solidaridad y en el que se persiguen dos objetivos muy claros: Ayudar a concienciar a la población sobre la necesidad de la donación voluntaria de sangre; y reconocer la contribución de los donantes regulares al sistema de salud de cada país. Donantes que, de forma voluntaria y altruista salvan vidas todos los días.