Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han influido en el mercado de trabajo, creando nuevas oportunidades de empleo. Además, están siendo útiles para mejorar la conciliación de la vida personal/familiar y laboral/profesional de hombres y mujeres. Sin embargo, estos cambios se producen de forma heterogénea, ya que existen grupos que están inmersos completamente en la digitalización, mientras que otros sectores están excluidos o tienen una relación marginal.