La plaza de los Reyes ha recibido a unas 200 personas aproximadamente (en su mayoría mujeres) que, vistiendo el color morado y portando pitos y cacerolas, han querido reivindicar los derechos por la igualdad de género, exhibiendo carteles donde podía leerse "Disculpen las molestias pero nos están matando", "Ni un paso atrás en igualdad" y "Nunca tendrán la comodidad de nuestro silencio", entre otras.