La cesión de los terrenos militares de Físcer, Otero y Teniente Fuentes Pila ha pasado de ser una vieja aspiración política a tener un marco administrativo concreto. El convenio firmado entre la Ciudad Autónoma y el Ministerio de Defensa abre la puerta a vivienda pública, dotaciones y nuevos espacios urbanos, pero el calendario sigue condicionado por el traslado de unidades, la ejecución de obras militares y la posterior tramitación urbanística.
