En la era digital, donde el acceso a contenido deportivo es más caro que nunca, resulta alarmante que los aficionados de la AD Ceuta se enfrenten a una realidad amarga: la percepción de una cobertura mediática sesgada y, en muchos casos, abiertamente injusta hacia su equipo. Esta frustración, que no es nueva, parece haberse intensificado esta temporada, alcanzando niveles insostenibles para muchos seguidores.