“Le hicimos una ecografía a una señora de unos 30 años, que pensaba estar embarazada y a punto de dar a luz, cuando descubrimos que, al final, era un tumor abdominal gigante. Pero no se pudo seguir con el proceso de diagnóstico, puesto que no se realizan biopsias. Tendría que salir del país para que se pudiera identificar el tipo de tumor, y posteriormente aplicar el tratamiento”.