Esta semana se presenta con un sin fin de sesiones plenarias destinadas a la aprobación de propuestas que, paradójicamente, se enfrentan a un destino incierto. Y es que un fenómeno que ha caracterizado a estas sesiones es la sorprendente tasa de incumplimiento que hay con respecto a las propuestas que se aprueban por el pleno de la Asamblea, un incumplimiento que alcanza el 80%.