El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, ha recalcado hoy que el Gobierno trabaja "continuamente" con Marruecos para evitar que puedan repetirse situaciones como la vivida en el paso fronterizo del Tarajal, en el que una avalancha ha provocado la muerte a dos porteadoras, pero parece mentira que no se den cuenta de que este trabajo conjunto no vale de nada cuando Marruecos es un país que pasa de todo y hace las cosas como le viene en casa, demostrando una y otra vez que le importa el bien poco los derechos humanos.