Hay vida más allá de TRAGSA, aunque el Gobierno del Partido Popular lo ignore. Con las últimas encomiendas el volumen ya supera los 48 millones, mientras que las empresas de Ceuta se las ven y se las desean para no morir en el camino... mientras los ceutíes que han dedicado toda su vida a la construcción continúan engrosando las listas del paro porque, para colmo, no contratan a personas de la ciudad sino que traen de la península a trabajadores de otras empresas.