La reciente decisión de los trabajadores de Iberia de llevar a cabo una huelga entre el 5 y el 8 de enero ha golpeado a miles de pasajeros que confiaban en esta aerolínea para sus desplazamientos. Este paro, programado estratégicamente durante las fechas en las que más personas viajan, como la temporada navideña, es una afrenta directa a los derechos de los consumidores y una muestra más de la falta de consideración de la compañía hacia quienes confían en sus servicios.