Ya lo escribió Quevedo: “Hace todo cuanto quiero, poderoso caballero es don Dinero”. No hace falta dejar volar mucho la imaginación para que se le venga a uno a la cabeza la imagen del gobernante pronunciando esta frase. Por desgracia, esta semana se han dibujado varios escenarios propicios para este fin, y no son precisamente ficción.