Alrededor de un centenar de vidas perdidas en Valencia y Castilla-La Mancha nos dejan sin palabras y nos llenan de consternación ante la fuerza imparable de la naturaleza. La reciente Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), la más devastadora de este siglo, no solo ha arrasado pueblos y sembrado el caos, sino que ha arrancado a familias enteras del abrazo de sus seres queridos. Estos trágicos eventos nos recuerdan que, aunque avancemos en tecnología y preparación, la naturaleza siempre puede sorprendernos.
