En el escenario político y administrativo de nuestra querida Ceuta, la designación del ex director de la prisión como director general del presidente de la Ciudad despierta una serie de interrogantes y preocupaciones. Más allá de los formalismos y las justificaciones oficiales, es inevitable cuestionar qué méritos o qué "servicios prestados" han motivado tan sorpresiva y controvertida decisión.