Lo del Brull empieza a sonar a chiste de mal gusto. Hace casi dos años se nos vendió a bombo y platillo que allí se levantaría un Centro Integrado con aulas de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, con más de 18 millones de euros encima de la mesa y con la promesa de aliviar esas ratios asfixiantes que tanto sufren los estudiantes de Ceuta. Pues bien, seguimos esperando. Ni proyecto licitado, ni primeras piedras, ni nada. Solo un solar vacío que simboliza, mejor que nada, el retraso endémico de las inversiones en esta ciudad.