El Partido Popular ha puesto el dedo en la llaga con una petición que, lejos de ser oportunista, responde a una necesidad real: garantizar que se enseñe en los institutos de toda España la historia del terrorismo de ETA. Y no se trata de reabrir heridas, sino de evitar que se borren. Porque lo que no se cuenta, se olvida, y lo que se olvida, corre el riesgo de repetirse.