La naviera Baleària ha sorprendido a todos subiendo el precio del billete para residentes y no residentes un 27%, algo que ha generado numerosas críticas, especialmente de los residentes que tienen que volver a sufrir este tipo de política de empresa que encadena a buena parte de la población a no poder salir hacia la península o a tener que decantarse por alguna otra naviera para evitar este impacto económico.