La reciente declaración del Partido Popular en Ceuta sobre su intención de abaratar los barcos y promover el turismo deportivo ha generado un sentimiento generalizado de incredulidad y escepticismo. Es difícil no cuestionar la tardía aparición de estas propuestas por parte de un partido que lleva más de dos décadas gobernando en la ciudad. La falta de atención a estas necesidades básicas durante tanto tiempo es tanto desconcertante como preocupante.