Ceuta se enfrenta a una realidad devastadora que amenaza el futuro de nuestra ciudad. Las recientes estadísticas no solo son alarmantes, sino que dibujan un panorama sombrío: Ceuta tiene la tasa de paro más alta de Europa y el peor rendimiento académico del país y de la OCDE. Esta noticia es demoledora y no podemos, bajo ninguna circunstancia, permitir que esta situación continúe sin cambios.