Es de justicia reconocer el trabajo de quienes, día tras día, arriesgan su seguridad para garantizar la nuestra. La concesión de la Medalla de la Ciudad a la Policía Nacional es más que un simple gesto institucional: es un acto de gratitud hacia un cuerpo que ha sido esencial en el mantenimiento del orden, la protección ciudadana y la gestión de desafíos únicos que tiene nuestra ciudad. Sin embargo, sorprende que aún haya quienes no se hayan sumado a esta iniciativa.