Casi medio año después de la entrada masiva de inmigrantes propiciada por el tirano rey de Marruecos, seguimos en la ciudad con más de 1.000 inmigrantes marroquíes entre adultos y menores, una situación que clama al cielo y que hacen buenas las palabras del presidente Vivas, que ya advirtió que el proceso para restablecer la normalidad iba a ser muy lento.