La multinacional de ropa deportiva Sprinter ha abierto una tienda en el recinto portuario sin contar con la preceptiva licencia de apertura, algo que además de ilegal, muestra una tremenda prepotencia por parte de la multinacional, que obvia los trámites legales para trabajar en la ciudad y mantiene sus dependencias abiertas pese a no contar con los permisos reglamentarios.